Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado

Si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.

Francisco de Quevedo

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Frases ...

• Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.
• Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.
• Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir.
• Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
• Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.
• El amor es fe y no ciencia.
• Bien puede haber puñalada sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.
• La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
• No es sabio el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.
• Si quieres que te sigan las mujeres, ponte delante.
• Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más.
• La posesión de la salud es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta, no se goza.
• Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado.
• Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.
• Vive sólo para ti si pudieres, pues sólo para ti si mueres, mueres.
• El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor.
• Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.
• Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla.
• Siempre se ha de conservar el temor, más jamás se debe mostrar.
• No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada.
• El exceso es el veneno de la razón.
• Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
• Poderoso caballero es Don Dinero.
• El ocio es la pérdida del salario.
• Apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito.
• No se debe mostrar la verdad desnuda, sino en camisa.
• Bien acierta quien sospecha que siempre yerra.
• Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez.



Si no temo perder lo que poseo,
ni deseo tener lo que no gozo,
poco de la Fortuna en mí el destrozo
valdrá, cuando me elija actor o reo.

Ya su familia reformó el deseo;
no palidez al susto, o risa al gozo
le debe de mi edad el postrer trozo,
ni anhelar a la Parca su rodeo.

Sólo ya el no querer es lo que quiero;
prendas de la alma son las prendas mías;
cobre el puesto la muerte, y el dinero.